Arte Acción

Librarte cumple diez ediciones y abre una nueva convocatoria para el libro de artista en Castilla y León

Feria Librarte 2026La Feria del Libro de Artista de Castilla y León celebra su décima edición en el Museo Patio Herreriano de Valladolid y vuelve a reivindicar el libro como territorio de creación contemporánea

Hay formatos que parecen haber nacido para permanecer al margen de los grandes circuitos del arte, pero que precisamente por esa condición periférica han conseguido convertirse en espacios extraordinariamente fértiles para la experimentación. El libro de artista es, sin duda, uno de ellos.

Entre el objeto artístico, la publicación, la gráfica, la fotografía, la escritura y el diseño, el libro de artista lleva décadas cuestionando la idea tradicional de qué es una obra de arte y dónde comienza y termina un libro. No se trata simplemente de ilustrar un texto o de convertir un catálogo en una pieza artística. En muchos casos, el propio libro se convierte en la obra: su papel, su formato, su secuencia, sus imágenes, sus silencios, su manipulación y hasta la manera en que el espectador lo abre y lo recorre forman parte de la propuesta.

En este contexto adquiere especial relevancia la convocatoria de la X edición de Librarte, la Feria del Libro de Artista de Castilla y León, que este año se celebrará por primera vez en Valladolid, en el Museo Patio Herreriano, los días 11, 12 y 13 de diciembre de 2026.

La convocatoria permanecerá abierta desde el 15 de septiembre hasta el 27 de octubre de 2026, y está dirigida a artistas, editoriales independientes, colectivos y empresas vinculadas al sector que quieran participar en esta décima edición. Las solicitudes deberán enviarse a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., mientras que los proyectos seleccionados serán comunicados el 3 de noviembre.

Pero más allá de las fechas y de la información práctica, esta convocatoria representa algo que merece ser destacado: la consolidación de un espacio específicamente dedicado a una de las formas de producción artística que mejor refleja la libertad y la transversalidad de la creación contemporánea.

Un libro que ya no es solamente un libro

Quizá uno de los mayores atractivos del libro de artista sea precisamente su capacidad para escapar de las definiciones cerradas.

Puede ser una pieza única.

Puede ser una edición limitada.

Puede convertirse en una publicación experimental.

Puede adoptar la forma de un fanzine.

Puede apoyarse en la fotografía, la ilustración, la escritura, la gráfica o las técnicas de impresión.

Y puede, incluso, cuestionar por completo aquello que tradicionalmente entendemos por libro.

Librarte reconoce precisamente esa amplitud. La feria se abre a diferentes manifestaciones relacionadas con la obra seriada y con la edición contemporánea, incorporando ámbitos como la gráfica, la fotografía, la ilustración y la impresión digital.

Esta diversidad no debería entenderse como una simple acumulación de disciplinas. Es, en realidad, una de las características esenciales del arte contemporáneo.

Vivimos en una época en la que las fronteras entre disciplinas artísticas son cada vez menos rígidas. Un fotógrafo puede trabajar como editor. Un ilustrador puede desarrollar una investigación conceptual. Un artista plástico puede convertir un cuaderno en una obra escultórica. Un escritor puede construir una pieza visual. Un diseñador puede plantear una publicación como objeto artístico.

El libro de artista permite que todas esas posibilidades convivan.

Y quizá por eso siga siendo un territorio tan interesante.

Diez ediciones no son poca cosa

La llegada de Librarte a su décima edición merece también una consideración especial.

Las iniciativas vinculadas al arte contemporáneo, especialmente aquellas que trabajan con formatos alejados de los circuitos más comerciales, no siempre tienen una vida sencilla. Mantener una feria especializada durante diez ediciones significa haber construido una comunidad y haber generado un espacio reconocible para creadores y proyectos.

Según la información de la organización, Librarte se ha consolidado a lo largo de sus diferentes ediciones como un espacio de encuentro y difusión para quienes trabajan alrededor del libro de artista y de los formatos editoriales contemporáneos.

Ahora, esa trayectoria se enfrenta a un nuevo escenario.

Valladolid.

Y hacerlo precisamente en el Museo Patio Herreriano supone un paso significativo.

El museo proporciona un contexto institucional especialmente relacionado con la creación contemporánea, pero la feria introduce además una dimensión diferente: la posibilidad de establecer un contacto directo entre quienes producen las obras y quienes las observan, compran, coleccionan o simplemente descubren por primera vez estas formas de creación.

La organización define precisamente esta décima edición como un espacio de encuentro entre artistas, profesionales y público.

Y ese encuentro directo es fundamental.

El valor de mirar de cerca

En una época dominada por la reproducción digital, las pantallas y la circulación prácticamente instantánea de imágenes, resulta paradójicamente más interesante que nunca reivindicar el objeto físico.

Tocar.

Abrir.

Pasar una página.

Descubrir una imagen después de otra.

Observar una textura.

Encontrar una intervención manual.

Comprobar que una edición limitada tiene características diferentes de otra.

El libro de artista recupera una relación física con la obra que la experiencia digital no puede sustituir completamente.

Por eso, una feria como Librarte puede tener también una función pedagógica. No únicamente porque acerque el libro de artista a nuevos públicos, sino porque permite explicar que el arte contemporáneo puede existir en formatos mucho más accesibles de lo que habitualmente imaginamos.

No todo el arte contemporáneo necesita grandes instalaciones, enormes presupuestos o espacios monumentales.

A veces cabe entre dos tapas.

O en una caja.

O en unas pocas páginas.

O incluso en un pequeño objeto seriado.

El coleccionismo como parte del proyecto

Uno de los elementos especialmente interesantes de la edición de 2026 es la incorporación de un Programa de Coleccionistas destinado a favorecer el encuentro entre los participantes y potenciales compradores, fomentar la adquisición de obra y contribuir a la profesionalización del sector.

Esta iniciativa merece atención.

Porque hablar de profesionalización del arte implica también hablar de mercado, adquisición y coleccionismo.

El libro de artista puede constituir una puerta de entrada especialmente interesante para nuevos coleccionistas. Sus diferentes posibilidades de formato y edición permiten aproximarse al arte desde otra escala y, en determinados casos, hacer accesible la adquisición de obra a personas que todavía no se sienten preparadas para entrar en el mercado tradicional de la pintura o la escultura.

Pero tampoco deberíamos caer en el error de considerar el libro de artista simplemente como una alternativa "económica" al arte.

Su valor reside en su lenguaje.

En su capacidad conceptual.

En su carácter objetual.

En su relación con la edición.

Y, en muchas ocasiones, en la posibilidad de que el artista controle directamente todo el proceso de producción.

Una feria que también puede descubrir artistas

Los proyectos seleccionados mediante convocatoria pública tendrán la oportunidad de formar parte de una feria que apuesta por nuevas propuestas y por el encuentro entre artistas, profesionales, público y personas interesadas en el arte contemporáneo y la edición. Además, los participantes optarán a los Premios de la Fundación Castilla y León a los mejores stands, dotados en conjunto con 1.300 euros.

Este tipo de iniciativas son importantes porque las ferias especializadas no deberían limitarse a reunir proyectos que ya cuentan con reconocimiento.

Una feria también debe descubrir.

Debe permitir que un visitante se encuentre con un artista que no conocía.

Que un editor descubra un nuevo proyecto.

Que un coleccionista encuentre una obra inesperada.

Que un profesional establezca una colaboración.

Que un creador pueda mostrar su trabajo directamente y explicar aquello que hay detrás de él.

En ese sentido, Librarte tiene ante sí una oportunidad interesante con su llegada a Valladolid.

Más allá de la feria

La programación no se limitará a los stands.

La edición de 2026 contará también con actividades paralelas, entre ellas talleres vinculados a la creación y al ámbito del libro de artista dirigidos tanto a adultos como a niños y niñas.

Es precisamente en esta combinación entre exposición, venta, experimentación y educación donde una iniciativa de estas características puede adquirir verdadera dimensión cultural.

Porque enseñar a un niño que un libro también puede ser una obra de arte significa ampliar desde muy temprano su concepto de creación.

Y enseñar a un adulto que una publicación puede ser una pieza artística significa abrir una puerta hacia una forma de creación que probablemente desconoce.

Librarte puede, por tanto, desempeñar una función que va más allá de la propia feria: contribuir a construir público para el libro de artista y para la edición contemporánea.

Una convocatoria que merece atención

La organización anuncia además que próximamente se conocerán nuevos contenidos de la décima edición, incluidos los proyectos seleccionados, las actividades paralelas y el resto de la programación. También está prevista una convocatoria específica para el Premio Librarte para la Producción de un Libro de Artista de Castilla y León, dirigido a artistas y colectivos vinculados a la Comunidad Autónoma, cuyos detalles se harán públicos próximamente.

Por ahora, lo importante es que la convocatoria para participar ya está abierta.

Y quizá sea un buen momento para que artistas, colectivos, editoriales independientes y proyectos vinculados a la edición contemporánea se planteen qué posibilidades ofrece este encuentro.

Porque el libro de artista sigue demostrando que el arte no necesita someterse a un único formato.

Puede ser íntimo y público.

Puede ser único y seriado.

Puede ser artesanal y tecnológico.

Puede ser literatura, imagen, objeto y pensamiento al mismo tiempo.

Y precisamente en esa indefinición reside buena parte de su fuerza.

Librarte llega a Valladolid en su décima edición con la oportunidad de consolidar una trayectoria y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa. Que lo haga desde el Museo Patio Herreriano y con un programa que incorpora artistas, editoriales, coleccionistas, talleres y público permite pensar en una feria que no quiere limitarse a mostrar publicaciones, sino generar alrededor del libro de artista un auténtico ecosistema de creación contemporánea.

Ahora toca esperar a conocer los proyectos seleccionados.

Y, sobre todo, descubrir qué nuevas formas puede adoptar ese objeto aparentemente sencillo que seguimos llamando libro.

Quizá uno de los grandes secretos del libro de artista sea precisamente ese: que cuando creemos que estamos abriendo un libro, en realidad podemos estar entrando en una obra de arte.

DESCARGA AQUÍ LAS BASES

bolsos negros BagsBlack

Revista de Zapatos y Calzado


Síguenos en Facebook: